Author Archives: Heidi Simpson

Consejos para viajar en avión y ahorrar dinero

 

Viajar. Esa palabra que nos despierta tanto interés y hasta admiración. Viajar es una de las aficiones más importantes que puedes tener, y cuanto antes lo notes, pues, mucho mejor. Notarás cómo tu vida da un vuelco completo y comienzas a ver las cosas desde otro punto de vista.

Para viajar, obviamente, necesitas un medio de transporte. Actualmente, el más rápido es el avión. Y además, gracias a la globalización, la competitividad y el ahorro de costes, también es uno de los medios de transporte más baratos del mundo.

No obstante, siempre se puede ahorrar más. Aquí algunos consejos para lograrlo.

No siempre es mejor el vuelo directo

Si no tienes prisas por llegar a tu lugar de destino –lo que debería ser ideal si estás viajando por turismo-, nada es mejor que viajar haciendo escalas.

En ocasiones, la diferencia de costes entre un vuelo directo y un vuelo con escalas puede ser tan abismal, que te alcanzaría para pagar los boletos de retorno.

Por eso, siempre que vayas a viajar en avión, piensa bien hasta qué punto necesitas un vuelo directo, y hasta dónde puedes permitirte viajar en escalas, y además, aprovechar de conocer lugares o ciudades que ni siquiera tenías en los planes o itinerarios.

Usa las aplicaciones

Sí. Todavía hay mucha gente que prefiere ir y comprar los boletos en el aeropuerto, en la sede de las principales aerolíneas.

Pero en la actualidad, las aplicaciones de compra de boletos y reservaciones permiten optimizar todo este proceso. Incluso con aerolíneas regionales y aerolíneas de low cost.

Una cuestión que no sólo te permite ahorrar dinero por la compra del boleto en sí, sino también te permite escoger, combinar posibilidades, y por supuesto, ahorrar mucho tiempo, ya que no tienes que ir a ningún lugar a buscar tu boleto: todo lo gestionas desde internet, a través del ordenador de sobremesa o de tu móvil inteligente.

Anticipación

En la compra de boletos se ejecuta siempre lo de la oferta y la demanda. Mientras más cercana esté la fecha de tu viaje, más costosos encontrarás los boletos. En promedio. En cambio, si compras los boletos con mucha antelación, es bastante probable que los consigas muy por debajo del precio.

Sobre todo cuando es temporada alta, o cuando tomarás las vacaciones personales o familiares.

Todo esto, sin embargo, está determinado por el destino, la variedad de empresas y de vuelos, y también por la capacidad que tengas para reinventarte en cuanto a itinerarios, ahorros, y demás.

¿Qué documentos necesitas para viajar al exterior?

Sin importar cuál sea tu país de destino, ni mucho menos cuáles sean tus motivos de viaje. En todos los países, la seguridad de sus habitantes es la prioridad. Por eso, si bien algunos tienen más apertura que otros para con los ciudadanos extranjeros, las leyes están allí para respetarlas, para garantizar su cumplimiento, y también para establecer algunos límites que no deben ser rebasados.

Aquí queremos comentar algunos de los documentos que siempre debes llevar contigo si vas de viaje al exterior. Y no importa cuál sea el país de destino, ni cómo viajes hasta allá.

El pasaporte

En tu país natal o de residencia, tu documento de identificación es el DNI, o la cédula de identidad. Pero apenas cruzas las fronteras, aquel documento deja de tener validez legal, y el pasaporte es tu nuevo DNI.

Todo lo que necesites hacer, desde trámites hasta ingresos en una clínica para curarte un pequeño golpe, debe ir por medio de tu pasaporte.

Por eso, incluso en los países que explícitamente te indiquen que no necesites pasaporte para ingresar en ellos, llévalo contigo. El pasaporte es el DNI de las personas extranjeras. De los ciudadanos del mundo.

Estado de cuentas bancarias

Si vas de vacaciones a cualquier país, o por razones de negocios, y hasta en condición de migrante, debes tener siempre un estado de tus cuentas bancarias. Mejor si en la moneda del país de destino, o en una moneda comercial global (dólar, euro, yen,…).

Esto le indicará a las autoridades de tu país de destino que tienes la solvencia financiera necesaria para estar allí sin generar una carga para ese país, o que tienes el capital suficiente para entrar como inversor, o para tener una residencia o pagar un hospedaje temporal.

Todo eso lo demuestran los estados o extractos bancarios. Puedes llevarlos digitalizados, si quieres. Pero no los dejes en casa.

Carta de Antecedentes Penales

Ningún país del mundo querrá, así sea por un par de horas, tener dentro de sus fronteras a personas que han cometido delitos. Por eso, uno de los documentos que te abrirá muchas puertas es el documento de antecedentes penales.

Ese donde se manifiesta, bajo firma y sello de la autoridad de seguridad de tu país, que no has cometido delitos y que eres una persona de bien, que respeta las leyes y se amolda a la sociedad en la que vive de la mejor manera.

Así las cosas, si tienes todo esto en cuenta, ya puedes partir tranquilamente.

Cosas que sólo aprenderás viajando

Viajar es una de las actividades más placenteras del mundo. Como tocar un instrumento musical o aprender a escribir poesía. Viajar te relaja, de hace conocer nuevas costumbres, combinaciones, puntos de vista, perspectivas enteras, y la persona que vuelve no es nunca la misma que se había ido.

Viajar, en el máximo grado, es un aprendizaje. Por eso, hoy queremos comentarte algunas cosas que sólo aprenderás viajando. Y no importa qué tan lejano o cercano sea el destino de tu viaje. Lo importante es emprenderlo desde hoy mismo.

Perspectivas

Sobre todo para los que viajan a una región del país muy lejana, o a otro país, o a otro continente. Cuando cambias por completo el lugar, tanto en geografía como en cultura, el choque que percibes es tan grande, que comenzarás a ver la vida a tu alrededor de otra manera.

Es decir, te creas nuevas perspectivas. Y estas perspectivas no sólo te permitirán disfrutar de tu estancia, sino que a su vez te permitirá comunicarte con los nativos de una forma más cercana, y hasta correcta, siguiendo sus patrones de costumbres y amoldándote a ellos como uno más.

No quiere decir que dejes de ser tú mismo ni de defender lo que creas correcto, pero aprenderás a entender que hay más pensamientos y formas de vida de las que creías.

Supervivencia

Una de las situaciones que más me gusta de los viajes es la sensación de que tienes que hacer una estrategia para sobrevivir. O al menos para sentirte cómodo.

Ahora, gracias a internet y a las aplicaciones, organizarte es bastante sencillo. Pero no deja de ser un reto.

Y eso me gusta. Y es algo que sí o sí debes experimentar. No saber dónde queda absolutamente nada, no saber la lengua de los nativos, no saber dónde coger un bus ni qué calle es la que debes transitar para ahorrar tiempo.

Todas esas cuestiones las tienes que aprender de nuevo. Como si acabaras de nacer. Y es una de las sensaciones más enriquecedoras de la vida, porque te llena de humildad y te da un choque de realidad, donde empiezas a entender que no todo lo que está a tu alrededor lo conoces, sino que debes conocerlo desde el principio.

Sabido esto, es posible que ya estés pensando en coger las maletas. Y estas son sólo dos cosas que aprenderás viajando. Hay muchas más, pero para qué contarlas, mejor es disfrutarlas en carne propia.