Cosas que sólo aprenderás viajando

Viajar es una de las actividades más placenteras del mundo. Como tocar un instrumento musical o aprender a escribir poesía. Viajar te relaja, de hace conocer nuevas costumbres, combinaciones, puntos de vista, perspectivas enteras, y la persona que vuelve no es nunca la misma que se había ido.

Viajar, en el máximo grado, es un aprendizaje. Por eso, hoy queremos comentarte algunas cosas que sólo aprenderás viajando. Y no importa qué tan lejano o cercano sea el destino de tu viaje. Lo importante es emprenderlo desde hoy mismo.

Perspectivas

Sobre todo para los que viajan a una región del país muy lejana, o a otro país, o a otro continente. Cuando cambias por completo el lugar, tanto en geografía como en cultura, el choque que percibes es tan grande, que comenzarás a ver la vida a tu alrededor de otra manera.

Es decir, te creas nuevas perspectivas. Y estas perspectivas no sólo te permitirán disfrutar de tu estancia, sino que a su vez te permitirá comunicarte con los nativos de una forma más cercana, y hasta correcta, siguiendo sus patrones de costumbres y amoldándote a ellos como uno más.

No quiere decir que dejes de ser tú mismo ni de defender lo que creas correcto, pero aprenderás a entender que hay más pensamientos y formas de vida de las que creías.

Supervivencia

Una de las situaciones que más me gusta de los viajes es la sensación de que tienes que hacer una estrategia para sobrevivir. O al menos para sentirte cómodo.

Ahora, gracias a internet y a las aplicaciones, organizarte es bastante sencillo. Pero no deja de ser un reto.

Y eso me gusta. Y es algo que sí o sí debes experimentar. No saber dónde queda absolutamente nada, no saber la lengua de los nativos, no saber dónde coger un bus ni qué calle es la que debes transitar para ahorrar tiempo.

Todas esas cuestiones las tienes que aprender de nuevo. Como si acabaras de nacer. Y es una de las sensaciones más enriquecedoras de la vida, porque te llena de humildad y te da un choque de realidad, donde empiezas a entender que no todo lo que está a tu alrededor lo conoces, sino que debes conocerlo desde el principio.

Sabido esto, es posible que ya estés pensando en coger las maletas. Y estas son sólo dos cosas que aprenderás viajando. Hay muchas más, pero para qué contarlas, mejor es disfrutarlas en carne propia.